Ser avalista de otra persona no impide solicitar una
¿Qué significa ser avalista en una hipoteca?
Ser avalista en una hipoteca significa comprometerse a pagar la deuda del titular del préstamo hipotecario si este no puede hacerlo. Es decir, el avalista actúa como garantía para el banco, asegurando que la deuda será pagada, aunque el titular incumpla sus obligaciones.
El avalista asume la responsabilidad de la deuda respondiendo con su patrimonio presente y futuro. Esto significa que, si el titular de la hipoteca no puede afrontar el pago de las cuotas, el banco podrá reclamar el pago al avalista, lo que afectará a su situación económica y crediticia.
Avalista vs. coprestatario: ¿son lo mismo?
No. El coprestatario firma la hipoteca como deudor desde el inicio, asumiendo derechos y obligaciones sobre la vivienda, si bien la titularidad de la casa depende de quién figure como propietario en la compraventa y en el Registro de la Propiedad. El avalista, en cambio, solo entra en acción si el titular principal no paga pero no tiene ningún derecho sobre el inmueble.
Avalista frente a coprestatario
| Aspecto | Avalista | Coprestatario |
|---|---|---|
| Papel en el préstamo | Garantiza la obligación de otra persona | Es deudor desde el inicio |
| Cuándo puede responder | En caso de incumplimiento y según las condiciones del aval | Siempre, durante toda la vida del préstamo |
| Derechos sobre la vivienda | Ninguno | No necesariamente, depende de la titularidad del inmueble |
Documentación necesaria como avalista que pide hipoteca
Para pedir una hipoteca siendo avalista hay que presentar la siguiente documentación al banco:
- Documento Nacional de Identidad (DNI), Número de Identificación Extranjero (NIE) o pasaporte en vigor.
- Últimas nóminas y contrato de trabajo.
- Declaración de la Renta más reciente.
- Justificantes de otros ingresos, como alquileres, si los hubieran.
- Bienes inmuebles en propiedad mediante la presentación de nota simple registral.
- Extractos bancarios e información sobre otras deudas existentes para comprobar el historial crediticio, como puede ser la
CIRBE . - Escritura del aval.
¿Puedo eliminar el aval de una hipoteca?
Es posible eliminar el aval de una hipoteca aunque para hacerlo es necesario negociar con el banco y demostrar que el titular del préstamo puede asumir la deuda sin la garantía adicional del avalista.
Las dos maneras más habituales de efectuar la eliminación del avalista de una hipoteca son:
Subrogación de hipoteca . Consiste en trasladar la hipoteca a otro banco, renegociando las condiciones y eliminando la figura del avalista.Novación de la hipoteca . Implica que el titular y el banco llegan a un acuerdo para reducir o aplazar el pago de una hipoteca o, también, eliminar al avalista, cambiando así las condiciones del contrato pero sin tener que cambiar de entidad.
¿Cómo afecta ser avalista a la hora de pedir una hipoteca?
Ser avalista de una hipoteca puede tener un impacto significativo en la capacidad financiera de una persona para solicitar otros préstamos o hipotecas en el futuro. Aunque no le impide poder acceder a estos tipos de financiación, sí que puede reducir su capacidad de endeudamiento y afectar a su historial crediticio, ya que el banco considerará la deuda garantizada como una carga adicional.
Ventajas y riesgos de pedir una hipoteca siendo avalista
Ser avalista de una hipoteca conlleva las siguientes ventajas:
- Ayudar a un familiar o amigo a acceder a una vivienda.
- Potenciar el acceso a mejores condiciones hipotecarias para el titular.
En cuanto a los riesgos de ser avalista en una hipoteca, los más relevantes son:
- Compromiso de pago en caso de impago.
- Posible impacto en el historial crediticio.
- Limitación del acceso a nuevos préstamos.
- Embargo del patrimonio si no se puede hacer frente a la deuda.
- Responsabilidad durante toda la vida del préstamo.
Hipoteca con aval de otra vivienda
Una alternativa en casos de falta de solvencia es la hipoteca con aval de otra vivienda. En este tipo de operación, se aporta un segundo inmueble como garantía del préstamo.
- Puede ser una propiedad del solicitante o de un familiar.
- Se suele utilizar para financiar más del 80 % del valor de la vivienda o comprar una segunda residencia.
- Aparece la figura del hipotecante no deudor, que no asume la deuda, pero sí pone su inmueble como garantía.
¿Cómo mejorar tus opciones si eres avalista solicitando una hipoteca?
Si se está avalando una hipoteca y se desea mejorar las opciones para solicitar una hipoteca, es importante intentar mejorar la solvencia y la
Dudas habituales al pedir una hipoteca siendo avalista
Lo esencial: pedir una hipoteca siendo avalista
- Sí es posible: ser avalista no impide pedir una hipoteca, pero el banco tendrá en cuenta ese compromiso al analizar la nueva operación.
- La entidad valorará los ingresos, las deudas, el ahorro disponible y los avales vigentes para determinar si el solicitante puede asumir una nueva cuota hipotecaria.
- Los avales aparecen en la CIRBE como riesgos indirectos, por lo que pueden formar parte del análisis de solvencia que realiza el banco.
- El impacto de ser avalista depende del importe y las condiciones del aval, además de la situación financiera global del solicitante.
- Antes de solicitar la hipoteca, conviene calcular una cuota asumible y revisar el caso con un especialista hipotecario, que puede analizar cómo influye el aval en la nueva operación.
¿El avalista tiene algún derecho sobre la vivienda?
No, ser avalista no da derechos de propiedad sobre la vivienda. El avalista solo actúa en caso de que el titular principal no haga frente a la deuda, pero no adquiere derechos sobre el inmueble.
¿Cómo se sale de un aval: subrogación o novación?
Para dejar de ser avalista antes de que termine la hipoteca es necesario que la entidad acepte retirar esa garantía. La novación puede permitir modificar las garantías con el mismo banco, mientras que una subrogación traslada la hipoteca a otra entidad, que decidirá qué garantías exige en la nueva operación. La subrogación, por sí sola, no elimina automáticamente el aval.
¿Se puede usar la vivienda de un familiar como garantía?
Sí, es una alternativa en casos de falta de solvencia en la que se aporta un segundo inmueble como garantía del préstamo, propio o de un familiar. En ese caso puede intervenir un hipotecante no deudor: una persona que ofrece un inmueble como garantía de una deuda ajena sin convertirse, por ese hecho, en prestataria.
¿Qué valora el banco para aprobar la hipoteca de quien ya avala?
El banco analiza si el solicitante puede asumir la nueva hipoteca teniendo en cuenta sus ingresos, deudas, ahorro y avales vigentes. Los avales aparecen en la CIRBE como riesgos indirectos y pueden formar parte del análisis de solvencia que realiza la entidad antes de conceder financiación.
Términos clave
- Avalista: persona que garantiza frente al banco el cumplimiento de una obligación asumida por otra persona, dentro de los límites y condiciones establecidos en el contrato.
- Coprestatario: persona que figura como deudora del préstamo desde su formalización. Ser coprestatario no implica necesariamente ser propietario del inmueble.
- Hipotecante no deudor: persona que aporta un inmueble propio como garantía hipotecaria de una deuda ajena sin convertirse.
- CIRBE: base de datos gestionada por el Banco de España que recoge préstamos, créditos, avales y otros riesgos declarados por las entidades.
¿Cómo se aplica en un caso real?
Imaginemos una persona cuyos padres avalaron su hipoteca hace unos años. Si su situación económica ha mejorado y quiere liberarles del aval, puede plantear al banco una modificación de las garantías. La entidad analizará si la operación puede mantenerse sin ese respaldo adicional y decidirá si acepta el cambio. También podría valorar trasladar la hipoteca a otra entidad, teniendo en cuenta que la subrogación no garantiza por sí sola la desaparición del aval.
