Por qué dos personas con el mismo salario pueden tener jubilaciones diferentes
Cuando se piensa en la pensión de jubilación, es habitual creer que dos personas que han cobrado el mismo sueldo durante su vida laboral recibirán exactamente la misma prestación. Sin embargo, no siempre ocurre así. En España, la cuantía de la pensión no depende únicamente del salario, sino de otros factores como las bases de cotización, los años cotizados, la edad a la que se accede a la
Cómo se calcula la pensión de jubilación
Uno de los errores más frecuentes es pensar que el salario determina directamente la pensión. En realidad, el cálculo se basa en las bases de cotización declaradas a la Seguridad Social durante el periodo establecido por la normativa.Aunque el salario y la base de cotización suelen estar relacionados, no siempre coinciden. Además, la base reguladora se obtiene a partir de las bases de cotización de los años previos a la jubilación, por lo que cualquier reducción de jornada, cambio salarial o periodo de desempleo puede influir en el resultado.
Por ejemplo, dos trabajadores pueden haber percibido un salario medio muy parecido durante décadas, pero si uno de ellos cotizó algunos años por una base inferior o trabajó a tiempo parcial, su base reguladora será menor y, por tanto, también lo será su pensión de jubilación.
Los años cotizados son determinantes para cobrar el 100 % de la pensión
Además de la base reguladora, el sistema público de pensiones tiene en cuenta el número de años cotizados.En 2026 continúa el calendario progresivo de reforma del sistema, de forma que el porcentaje de pensión que corresponde sobre la base reguladora aumenta conforme se acreditan más años de cotización. Por ello, dos personas con el mismo salario pueden percibir pensiones diferentes simplemente porque una haya cotizado durante más tiempo.
Es el caso, por ejemplo, de dos trabajadores con trayectorias salariales similares, pero donde uno comenzó a trabajar antes o apenas tuvo interrupciones laborales, mientras que el otro acumuló varios periodos sin cotizar.
Las interrupciones de la vida laboral también cuentan en el cálculo de la pensión
Las denominadas lagunas de cotización también pueden influir de forma significativa en el importe de la jubilación.Una excedencia, un periodo prolongado de desempleo sin prestación o varios años dedicados al cuidado de familiares pueden reducir las bases utilizadas para calcular la pensión. Aunque la legislación prevé mecanismos para integrar determinadas lagunas en algunos supuestos, su efecto no siempre compensa completamente la falta de cotización.
La edad de jubilación influye directamente en la cuantía de la pensión
La edad a la que se solicita la jubilación es otro de los factores que explican por qué dos personas con el mismo sueldo pueden cobrar prestaciones distintas.Quienes retrasan voluntariamente su jubilación una vez alcanzada la edad ordinaria pueden beneficiarse de los incentivos previstos por la normativa. En cambio, las
Esto significa que dos trabajadores con idénticas cotizaciones pueden obtener prestaciones diferentes simplemente por elegir momentos distintos para retirarse.
La evolución de la carrera profesional también influye
No todas las carreras laborales evolucionan de la misma forma. Dos personas pueden haber tenido un salario medio prácticamente idéntico, pero con trayectorias muy diferentes. Un trabajador puede haber alcanzado sus mayores retribuciones al final de su carrera, mientras que otro las obtuvo muchos años antes y posteriormente experimentó una reducción salarial.Como la base reguladora se calcula sobre un periodo concreto de cotización, el momento en el que se producen esos cambios puede influir en la cuantía final de la pensión. También pueden hacerlo los contratos a tiempo parcial, las reducciones de jornada o determinadas situaciones protegidas por la legislación.
Los complementos y circunstancias personales también pueden influir
Además de las cotizaciones, existen circunstancias personales que pueden modificar el importe final de la pensión de jubilación.Por ejemplo, la normativa contempla complementos para garantizar una cuantía mínima cuando se cumplen determinados requisitos económicos y familiares, así como otros beneficios previstos para situaciones específicas reconocidas por la legislación vigente.
La importancia de revisar la vida laboral antes de jubilarse
Muchas personas descubren demasiado tarde errores o periodos sin cotizar que afectan al importe de su futura pensión. Por ello, es recomendable revisar periódicamente el informe de vida laboral y comprobar que todas las cotizaciones figuran correctamente registradas. Detectar una incidencia con tiempo puede facilitar su corrección antes de iniciar los trámites de jubilación.También resulta útil solicitar una simulación de la futura pensión cuando se acerca la edad de retiro. Estas estimaciones permiten valorar el impacto que tendría retrasar la jubilación, prolongar la actividad laboral o completar determinados periodos de cotización.
Conocer con antelación cuál podría ser la cuantía de la pensión de jubilación también permite planificar mejor el ahorro para esta etapa. Si la prestación pública prevista no es suficiente para mantener el nivel de vida deseado, existen soluciones de ahorro a largo plazo, como los
En definitiva, tener el mismo salario no garantiza cobrar la misma pensión de jubilación. El cálculo tiene en cuenta múltiples factores, como las bases de cotización, los años cotizados, las lagunas de cotización, la edad de jubilación y determinadas circunstancias personales. Por eso, además de conocer cómo funciona el sistema público, es recomendable anticiparse y valorar opciones de ahorro que permitan complementar la futura pensión y disfrutar de una mayor estabilidad económica durante la jubilación.
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