Línea de crédito vs préstamo personal: cuándo conviene cada uno
A la hora de solicitar financiación, es habitual preguntarse si es mejor optar por un
A continuación, encontrarás una comparativa clara entre préstamo personal y línea de crédito, con ejemplos prácticos y criterios para elegir la opción más adecuada según las necesidades de financiación.
¿Qué es un préstamo personal?
Un préstamo personal es una modalidad de financiación en la que el banco entrega al cliente una cantidad fija de dinero en un único pago. A cambio, el cliente se compromete a devolverla mediante cuotas mensuales constantes, formadas por capital e intereses.
Características principales del préstamo personal
- Entrega única del dinero, ideal para proyectos definidos.
- Plazo de devolución cerrado, normalmente entre 12 y 84 meses.
- Cuotas fijas y predecibles, que facilitan la planificación mensual.
- Tipo de interés fijo o variable, aunque lo más habitual es el fijo.
- Puede destinarse a la compra de un coche, una reforma o cualquier gasto personal concreto.
En general, un préstamo personal es adecuado cuando el importe necesario está claro y se prioriza la estabilidad en los pagos y la previsibilidad del coste total.
¿Qué es una línea de crédito?
Una línea de crédito es una solución de financiación flexible que permite acceder a un límite de dinero previamente aprobado para usarlo cuando sea necesario. A diferencia del préstamo, el cliente solo paga intereses por el importe realmente utilizado, y no por el total concedido.
Por ejemplo, si una persona dispone de una línea de crédito de 6.000 euros y solo necesita 2.000 euros para afrontar un imprevisto, los intereses se aplicarán exclusivamente sobre esos 2.000 euros. Además, una vez devuelto el capital usado, el límite vuelve a estar disponible.
Características principales de la línea de crédito
- Uso flexible: permite retirar solo la cantidad necesaria.
- Intereses según el importe dispuesto y no por el total del límite.
- Renovable, ya que el saldo disponible se recupera al devolver lo utilizado.
- Sin necesidad de justificar el destino del dinero.
- Puede incluir comisión de disponibilidad o mantenimiento.
Una línea de crédito es especialmente útil como colchón financiero, para afrontar imprevistos o gestionar ingresos irregulares sin tener que solicitar financiación cada vez.
Diferencias clave entre una línea de crédito y un préstamo personal
A continuación se muestra una comparativa entre el préstamo personal y la línea de crédito:
¿Cuándo conviene un préstamo personal?
El préstamo personal suele ser la opción más adecuada cuando:
- Existe una necesidad concreta y definida. Por ejemplo, financiar la compra de un coche, abonar una matrícula universitaria o el pago de una reforma.
- Se conoce el importe exacto del gasto. Por ejemplo, si el presupuesto de una reforma asciende a 12.500 euros o se quiere pedir un
préstamo para una boda que está valorada en 18.000 euros, el préstamo personal permite cubrir esa cantidad cerrada. - Se prefiere pagar cuotas fijas y controladas. Por ejemplo, usuarios que quieren estabilidad mensual porque ya tienen otros pagos fijos como alquiler o la hipoteca.
- Se valora un coste total previsible. Para quienes no desean asumir variaciones de intereses o cuotas porque necesitan que el gasto encaje en un presupuesto estable durante años.
¿Cuándo conviene una línea de crédito?
Una línea de crédito es más eficiente en situaciones en las que la flexibilidad es clave, como:
- Ingresos variables o irregulares. Por ejemplo, autónomos que tienen meses con menos facturación y usan la línea para cubrir pagos como el alquiler del local, cuotas de suministros o la cuota de autónomos.
- Liquidez inmediata para imprevistos. Por ejemplo, para hacer frente a una avería del coche, una reparación urgente en casa o un gasto médico inesperado sin necesidad de solicitar un préstamo nuevo.
- Funcionar como fondo de emergencia. Por ejemplo, para una persona que no quiere inmovilizar ahorros, pero sí disponer de una solución rápida si surge un gasto puntual.
- Pagar intereses solo por lo utilizado. Por ejemplo, usar 400 euros de la línea para comprar material escolar en septiembre y devolverlo a final de mes, pagando intereses solo sobre esos 400 euros.
En conclusión, tanto el préstamo personal como la línea de crédito son herramientas útiles para gestionar las finanzas personales. La elección depende del tipo de gasto, la estabilidad de los ingresos y el nivel de flexibilidad que se necesite.
La financiación que necesitas
Solicita tu préstamo personal o línea de crédito de la manera más sencilla posible
