Cuando se tiene una hipoteca, una de las dudas más comunes es: ¿Se puede renegociar la hipoteca? La respuesta es “sí”. A través de una renegociación de la hipoteca es posible modificar las condiciones del préstamo hipotecario, por ejemplo, cambiando el tipo de interés o ampliando el plazo de amortización o el capital. Renegociar la hipoteca puede permitir al titular mejorar sus condiciones y adaptarlas a su situación financiera personal o a la coyuntura del mercado en ese momento.
Existen tres formas de renegociar la hipoteca: con una novación, por medio de una subrogación o suscribiendo un préstamo nuevo, lo que implica cancelar el anterior.
A continuación, te explicamos las claves de cada uno de estos procesos y cuándo conviene apostar por ellos.Cómo renegociar mi hipoteca actual para mejorar condiciones
Al renegociar la hipoteca, el titular puede modificar las condiciones de su hipoteca, lo que puede traer consigo:
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Renegociar cambiar el tipo de interés. Es posible, por ejemplo,
cambiar de una hipoteca variable a una de tipo fijo , lo que significará deshacerse del efecto del euríbor, o, también, establecer un nuevo diferencial, que es la parte fija que se suma al índice de referencia de lashipotecas . -
Renegociar el plazo de amortización. Se puede reducir el plazo de amortización (lo que implica que se incrementa la cantidad que hay que pagar en cada cuota) o incrementarlo (rebajando lo que se abona en cada cuota).
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Renegociar el capital prestado. Al igual que con el plazo de amortización, el capital de una hipoteca se puede reducir o ampliar, lo que afecta al importe de las cuotas y al tiempo en el que se terminará de pagar el préstamo.
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Renegociar un nuevo sistema de amortización. Entre las nuevas condiciones de la hipoteca es posible incluir un
periodo de carencia en el que no se tendrá que abonar ninguna cuota. -
Renegociar establecer un nuevo titular de la hipoteca. También se puede cambiar al titular del préstamo que tendrá que hacer frente al pago de las cuotas, esto es común en casos como un
divorcio con hipoteca .
Formas de renegociar la hipoteca y sus costes
Existen tres opciones para renegociar la hipoteca:
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Novación de hipoteca. En una
novación de hipoteca , el titular y el banco llegan a un acuerdo en el que se renegocian ciertas condiciones del préstamo hipotecario sin tener que cambiar de entidad. Este proceso implica para el propietario dos gastos: la tasación de la vivienda (su coste oscila entre los 250 y los 300 euros; permite conocer el valor actual del inmueble y que así el banco pueda decidir si concede o no la novación de hipoteca y en qué condiciones) y la comisión por novación (que suele rondar entre el 0% y el 1% del importe pendiente por pagar).
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Subrogación de hipoteca. Consiste en cambiar una hipoteca de un banco a otro. Los dos únicos gastos que debe abonar el propietario en una
subrogación de hipoteca son el coste de la tasación de la vivienda y la comisión por subrogación hipotecaria (que varía entre el 0% y el 2% del importe pendiente de pago, aunque el porcentaje depende de la fecha en la que se haya contratado la hipoteca). - Nuevo préstamo hipotecario. Precisa de la cancelación de la hipoteca original (con un coste que ronda los 1.000 euros e implica para el titular abonar los gastos de notaría, el Registro y, de manera recomendable, la gestoría). La apertura del nuevo préstamo también supone para el propietario los gastos de tasación de la vivienda, la notaría (para el pago de las copias de la escritura de la hipoteca, con un coste de entre 0,60 y 1 euro por cada hoja) y la comisión de apertura si la hubiera.
